¿Adiós dinero en efectivo? El indispensable aporte de las monedas digitales en el contexto mundial

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¿Adiós dinero en efectivo? El indispensable aporte de las monedas digitales en el contexto mundial

En la plenitud de un contexto mundial en el que predomina la prevención, y un constante ensayo sobre cómo mitigar los riesgos de infecciones por COVID-19, aparecen debates que ponen en discusión de una manera contundente, las formas más tradicionales de compras, ventas y pagos. Si bien las nociones de digitalización, billeteras y monedas digitales no resultan ajenas a la atmósfera de los últimos años repletos de innovación, actualmente nos encontramos ante un diálogo diferente; hablamos de una necesidad de dar un paso hacia adelante y suprimir el aplazamiento cíclico que implicó, durante muchos años, la revolución del dinero digital.

La circulación de dinero físico en transacciones no solo representa el entorpecimiento de un aislamiento obligatorio o necesario, sino que además supone un riesgo de infección de gran magnitud. Por este motivo, Marion Laboure, macro-estratega del Deustche Bank, explicitó que acelerar el inevitable cambio hacia las monedas digitales, es uno de los acontecimientos que está a la altura de una pandemia única en el siglo.

Tal vez no tan paradójicamente, desde dos de los puntos descriptos como epicentros de infección y proliferación de Coronavirus, Estados Unidos y China, se ha comunicado el avance inminente en materias de estudio, investigación y estructuración de monedas digitales, no solo como un recurso paliativo a la circulación del virus desde el punto de vista social, sino también y más importante, como una barrera ante las abruptas caídas en los sectores económicos.

Monedas digitales: el gran aliado de las organizaciones en el contexto mundial.

Las monedas digitales son activos que nos permiten transaccionar, y cuyo valor de cambio depende de un acuerdo entre las partes que acepten su uso. Cabe resaltar la diferencia entre monedas digitales, criptomonedas y billeteras digitales. Por su parte, las criptomonedas son activos digitales que, en su mayoría, tienen un valor de mercado y sirven como resguardo de valor. Por otro lado, las billeteras digitales son herramientas que nos permiten utilizar nuestro “dinero real” para comprar, vender y transaccionar sin la necesidad de una manipulación física de los activos.

Las monedas digitales son monedas complementarias que sobresalen en estos tiempos de crisis porque permiten que las organizaciones puedan seguir comprando y vendiendo sin la necesidad de una transacción física con dinero real y tangible, situación que hoy se intenta evitar y reemplazar. Las monedas digitales son transferibles y pueden pensarse en una analogía que resultará familiar para muchos: a modo de la antigua libreta en la que se registraban nuestras compras en alguna tienda de todos los días, las monedas digitales pueden circular “de una libreta a otra”, es decir, de una billetera a otra para la consecuente cancelación de deudas.

Desde Freemoni, ofrecemos a organizaciones, negocios y empresas, la posibilidad de emitir su propia moneda digital y fomentar el simple empleo de una billetera digital.

Actualmente, estamos trabajando con cooperativas de producción, es decir socios no bancarizados, que reemplazan el dinero en efectivo por su propia moneda digital Freemoni a través del uso de nuestra aplicación. De esta manera, y gracias a la posibilidad de llevar acabo el envío y la recepción de dinero digital de manera remota, las entidades asociadas a Freemoni tienen la posibilidad de continuar comprando y vendiendo, y así abreviar las contingencias negativas que el COVID-19 impone para gran parte del sector comercial.

 
 
¿Cómo lo hacen?
 

Una organización simplemente se registra de manera gratuita en Freemoni y ya puede acceder a su billetera digital que le permitirá emitir su propia moneda en Freemoni. Es importante resaltar que los Freemoni de cada entidad están asegurados y encriptados, por lo que no se pueden falsificar. Un Freemoni equivale a una unidad de la moneda local de cada país, por ejemplo, en Argentina, un Freemoni es igual a un peso argentino.

La transferencia de Freemoni puede llevarse a cabo a través de la inmediata lectura de códigos QR, o bien, con el ingreso de códigos alfanuméricos que permiten tanto enviar como recibir Freemoni, sin la necesidad de una transacción que exija la presencia física de las partes. Cada usuario posee un único Código Freemoni, diseñado de manera breve y simple para que pueda recordarse con facilidad. Si deseas conocer los pasos detallados de envío y recepción de Freemoni, haz click en los respectivos enlaces.

 
 

¿Y qué sucede con el efectivo?

El efectivo puede permanecer en el banco. De esta manera, quienes tengan Freemoni en sus billeteras digitales perteneciente a la organización, podrán cambiarlos por dinero, conforme al acuerdo que se haya hecho previamente al aceptarlo.

Desde el punto de vista impositivo, dicho sea de paso, uno de los aspectos que más preocupa, no existen consecuencias ya que la transacción que se realiza se equipara a un vale interno.

Complejidad, control y soporte

La complejidad que Freemoni implica es mínima. Se estima que el tiempo de implementación y entrenamiento para comprender el funcionamiento del sistema es de, aproximadamente, 30 minutos. A su vez, la app y el panel de control web hacen posible el constante control de las transacciones en tiempo real, ya que se lleva un registro de cada uno de los movimientos, con su correspondiente detalle. Esta información también puede obtenerse en un formato xls., lo cual resulta de gran utilidad para un procesamiento interno. Por último, aunque el uso es completamente intuitivo y simple, Freemoni ofrece un canal de soporte constante, así como también detalladas instrucciones en el sitio web.

 

Si bien no sería correcto anunciar un falso fin de la circulación del dinero en efectivo, sí es atinado aceptar y destacar el avance imprescindible de la economía y las finanzas a través de la digitalización. El dinero digital es una realidad que se expande cada día más, y los días complejos en los que nos encontramos son el fehaciente ejemplo de por qué la circulación física del dinero ya no es un imperativo, sino al contrario.

Desde Freemoni, reconocemos que lo tradicional no siempre puede satisfacer las necesidades tan variables de la actualidad, y es por eso que confiamos en las soluciones innovadoras, eficientes y accesibles para todos, porque si creías que tener tu propia moneda o billetera digital era algo complicado, nosotros te mostramos la salida fácil. Con Freemoni, realizar transacciones normalmente a pesar de los cambios que esta pandemia suscita, es una posibilidad para todos.

¡Esperamos que nuestra nota les haya sido de utilidad! Si te queda alguna duda, puedes dejarnos un comentario que estaré atento a responder.

¡Hasta la próxima!

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